Cómo prevenir el cáncer de cérvix

Cómo prevenir el cáncer de cérvix

El cáncer de cérvix o de cuello uterino es uno de los cánceres femeninos más frecuentes en España, solo superado por el de mama, el de pulmón, el de colon, el de endometrio y el de ovarios. Afortunadamente, es una enfermedad que se puede prevenir si se toman las medidas adecuadas y que también es posible tratar con bastante efectividad si se realiza un diagnóstico precoz. En este post te contamos en qué consiste y cómo puedes prevenir el cáncer de cérvix.

 

Cáncer de cérvix: ¿Qué es?

Es un tipo de cáncer que surge en el cuello uterino, la parte inferior del útero en la que crece el bebé durante el embarazo. La causa fundamental del desarrollo de cáncer de cérvix es la infección por alguno de los virus oncogénicos de la familia del virus del papiloma humano (VPH). Es decir, hablamos de una infección de transmisión sexual.

La buena noticia es que la mayoría de las infecciones por VPH pueden ser combatidas por el organismo y no generan un problema mayor. Sin embargo, algunas veces la infección se cronifica y, tras una larga evolución, aparecen lesiones pre-malignas y se desarrolla el cáncer. Lo normal es que la mujer no empiece a notar los primeros síntomas de la enfermedad hasta que ésta no se ha extendido a otros tejidos y órganos. Es entonces cuando puede aparece un leve sangrado tras una menstruación, un sangrado menstrual más abundante de lo normal, dolor al mantener relaciones sexuales o un aumento de la secreción vaginal.

 

Cómo prevenir el cáncer de cérvix

Al tratarse en la mayoría de los casos de una enfermedad de transmisión sexual, el primer paso para prevenir el cáncer de cérvix es el uso del preservativo a la hora de mantener relaciones sexuales. Pero además, los avances científicos han permitido la existencia de vacunas que previenen la enfermedad.

Las primeras vacunas que se desarrollaron fueron las bivalentes y las tetravalentes, que han demostrado su protección frente al cáncer de cérvix relacionado con el VPH en un 63% de los casos. Sin embargo, se calcula que la nueva vacuna nonavalente podría disminuir la incidencia de este cáncer hasta en un 73%.

Por estas razones, la Asociación Americana de Oncología Médica recomienda desde el año 2016 la vacunación de todos las niñas (y también de los niños) de entre 11 y 12 años frente al VPH. En el caso de que no se haya vacunado a estas edades, también se puede considerar la posibilidad de vacunación en adultos, hasta los 26 años en el caso de las mujeres y hasta los 21 en el de los hombres.

En España y desde hace varios años, la vacuna está incluida en los calendarios de todas las Comunidades Autónomas para chicas de entre 11 y 14 años. Hay que recordar que la vacuna es especialmente eficaz si todavía no se han mantenido relaciones sexuales, ya que, en el caso de que estas hayan existido, ya se podría haber producido la infección.

 

Detección precoz del cáncer de cérvix

Además de la prevención del cáncer de cérvix, es importante tener en cuenta la necesidad de poder realizar una detección precoz. Gracias al test de Papanicolau, el porcentaje de muertes por esta enfermedad ha descendido un 70% en países desarrollados desde 1940. En países en desarollo, también ha sido importante para la disminución de la mortalidad la aparición del test VPH.

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